Él se
mostraba totalmente decidido, el miedo no era un obstáculo, sabía que la caída
lo mataría rápidamente. Levantó la vista pero además de una enorme luna y las
estrellas no vio nada más.
El edificio tenía doce
pisos los cuales recorrió dos veces, en ningún momento usó las escaleras sentía
que tenía que conocer el edificio, si no, no podría hacerlo. Un viento agresivo
lo quiso empujar al vacío pero se pudo mantener firme, le había costado mucho
tomar la decisión de hacerlo, no iba a permitir que nada le sacara el lujo de
elegir cuando iba a hacerlo, ni siquiera la naturaleza misma.
Miró sin ver para la derecha y entonces sintió las gotas de
lluvia que caían en diagonal golpeteando su cara pero no lo hacían con fuerza
más bien le daba la sensación que le daría una caricia, sonrió como quien
siente la lluvia por primera vez en su vida, solo que él esta vez estaba
sintiendo la última. Avanzó un pié dejándolo suspendido, pasaron unos segundos
y se inclinó hacia adelante iniciando así su caída.
Piso 12
El vértigo inundó todo su cuerpo, en su abdomen nació un leve
frío. Éstos tan solo duraron un segundo pues como no tenía miedo no sentía la
presión del mismo.
Piso 11
Dudó de su religión, toda su vida estuvo dedicada al cuidado de
los demás y todo error que había cometido había hecho lo imposible para
enmendarlo pero recordó un sermón de un cura en el que dijo “El hombre que
desperdicia el regalo de la vida dado por Dios no tendrá lugar en el paraíso”
¿Será eso verdad? ¿Dejará Dios de lado a alguien que hizo todo lo posible para
ayudar?
Piso 10
Una lágrima se deslizó por su cara, no supo distinguir si era
una lágrima de tristeza o si era creación de la velocidad de la caída. Aún sin
poder llegar a distinguir el origen de la misma cerró los ojos para evitar que
se escape otra, no lo hizo ni muy fuerte ni muy despacio, sino lo justo y
necesario.
Piso 9
No dudó nunca de su elección, pero lo que si lo desconcertó
era que no podía acordarse en qué momento lo había decidido ¿Cuál había sido su
detonante? ¿Había muerto un ser querido o tal vez había sido víctima de un
desamor?... no, él sabía que no era nada de eso, recordaba que era un cliché,
pero no podía recordar cuál de todos era.
Piso 8
Se escuchó un grito ahogado perteneciente a una mujer que sin
ningún tipo de razón en especial alzó la vista para encontrarse con un hombre
cayendo, quiso sacar su celular para llamar a emergencias pero su brazo, por el
estado de shock, no reaccionó. Después de todo llamara o no el final de el
hombre iba a ser completamente el mismo.
Piso 7
Desplegó los brazos hacia los costados como su fueran alas y
por primera vez notó el zumbido del viento en los oídos
Piso 6
Abrió los ojos repentinamente, se había acordado cual había
sido si detonante cliché, no podía escribir. Su escritura en otro tiempo lo
había llevado a lo alto en la literatura, llevaba publicados seis libros uno
mejor que el otro, pero no escribía por fama ni por fortuna, lo hacía para
poder escapar de la realidad que lo avasallaba en el día a día, la escritura
era su válvula de escape y ahora que no podía escapar de ella se vio
monstruosamente superado e indefenso.
Piso 5
Surgió de sí una carcajada insonora que solo él era capaz de
escuchar, recordó el momento donde comprendió la naturaleza del acto que estaba
realizando, de lo fugaz que resultaba su vida a la historia y de cómo
posiblemente sea noticia por unas semanas y después tan solo un puñado de
personas se acordaría de él.
Piso 4
Volvió a cerrar los ojos pero en lugar de la esperada oscuridad
se encontró con un vacío blanco que parecía ser infinito, en lugar de turbar su
mente ese inexorable vacío lo tranquilizó, como si lo estuviera preparando para
lo que venía a continuación.
Piso 3
La tranquilidad del vacío blanco fue sustituida poco a poco
por imágenes de las caras de familiares y amigos, personas que sufrirían su
muerte, pero tenían que entenderlo, no era que él no quisiera vivir, sino que
simplemente no era capaz de hacerlo
Piso 2
Vio a la muerte cayendo con él, sosteniéndole la mano,
haciéndole compañía, no podía asegurar si lo que estaba viendo era producto de
su imaginación o si de verdad ella estaba allí.
Piso 1
Ella sonrió y para sorpresa de él no fue la esperada sonría
fría y burlona que pensaba que tenía, no, su sonrisa era una triste, como si la
idea de tener que llevárselo con ella le produjera una fuerte congoja.
Vereda
Había abandonado este mundo, pero había entrado en otro
infinitamente más grande e inexplorado que el nuestro, el de los recuerdos,
allí no se podías asegurar si las cosas eran verdad o no pues todo lo que lo
habitaba estaba moldeado de recuerdos que poseían las personas y esos recuerdos
pueden ser tanto específicos y exactos como pobres e inciertos.
Alma
Estaba
muerto, lo sabía y no presentaba pena alguna por su propia muerte, lo único
que lamentaba era haber sido separado de su cuerpo ¿Dónde lo habían enterrado?
Una persona al morir pierde todo recuerdo de quien era o cómo era. Quiso verse
una vez mas entes de partir por completo, sabía que tenía que apurare antes de
que los recuerdos se esfumaran, todavía recordaba que había sido un hombre así
que decidió ir al cementerio.
Buscaba los restos de su humanidad, albergados en ese lúgubre sitio, y al ver en varias tumbas para ver si todavía
era capaz de reconocerse encontró varios cadáveres que estaban muy lejos de
haber sido humanos alguna vez. Se comenzó preguntar si alguna de esas
deformidades había sido él en vida, pero sus dudas quedaron disipadas en el
momento que empezó a descender.
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